miércoles, septiembre 19, 2007

¿ cuando por que ?

Que recuerde siempre me he preguntado, como cualquier ser humano, el por qué de las cosas, de la vida, de la absurda rutina empeñada en repetir ciclos y ciclos de repeticiones repetidas y copiadas de sí, la fotocopia de la fotocopia, la reproducción láser color. Ese circulo que plantea preguntas sin respuestas satisfactorias y que en un principio nos envuelve en su sabana suave e intrigante, incluso hasta nos entusiasma aun que al final siempre la frustración de volver al punto de partida, ese callejón sin otra salida que volver sobre nuestros pasos, nos llena de una tristeza que nos quita las ganas, la sangre y nos convierte en sombras.
Sin embargo últimamente y tal vez debido a que ya me he acostumbrado a ser una sombra, lentamente he destronado al monarca del “¿por que?” y lo reemplace por un rey bastante mas benévolo llamado “¿cuando?”. Éste aunque carece terminantemente de las estrictas condiciones filosófales que promete la escurridiza respuesta al “¿por que?”, nos propone un mundo con respuestas mucho más especificas y tal vez indiscutibles. Aquellas que puedan ser cuestionadas solo serán sometidas a absurdos tecnicismos matemáticos que responden a un orden en una línea de tiempo a mi entender supuesta o imaginaria. Es común volver a encontrarse con un “¿por qué?” inmediatamente después de responder al “¿cuando?” pero en este caso probablemente se encuentren respuestas mucho más satisfactorias.
Es por eso que llegue a este punto. Preguntándome “¿cuando?”. ¿Cuándo fue que deje de ser niño?, ¿cuando deje de soñar?, ¿Cuándo deje de amarla?, ¿Cuándo empecé a amarla?, ¿Cuando abandone mis metas?¿cuando cambie de meta?¿cuando note que mis padres no son inmortales?¿cuando te necesite mas que nunca?¿cuando descubrí que escribo pésimo?¿cuando me empezó a importar el dinero?¿cuando me masturbe por primera vez?¿cuando hice el amor pro primera vez?¿cuando me emborrache por primera vez?¿cuando decidí que quería irme?¿cuando fue que decidí quedarme?¿cuando fue que dude?¿cuando empezó a fallar mi salud?¿cuando fue la ultima vez que fui feliz?¿cuando la ultima vez que llore?¿cuando fue la primera vez que se mi hizo un nudo en la garganta?¿cuando fue la primera vez que sentí la muerte?¿cuando fue que me di cuenta de vivir?...infinitos “cuándo” que empujan a veces un “cómo” y hasta un “dónde”, y claro también la amenaza de un “por qué”. Pero la diferencia desconocido lector es que respondiendo el cuando, entiendo mejor el por qué estoy aquí, o al menos como llegue.
Es así que cada vez que pregunto “por qué” termino preguntando cuando y hay ocasiones en que la respuesta es “nunca” y en esos momentos indefectiblemente una respuesta responde todas las preguntas.

miércoles, agosto 29, 2007

La llave

Arena entre mis dedos
Sobras de carne y huesos, tendones y tacto.
Altos muros de silencio y material.
Sombras proyectadas en un adoquín.
Y si miras a traves de mi, de mi vista,
dejame fluir en palabras en lunas y soles,
dejame volver a irme o escaparme
que total detrás de cada cosa hay otra mas.
Nobleza de no saberte antes de conocerte.
Y las canciones que se me fueron muriendo no son tuyas,
que de mi no hay nada mas es cierto.
Nunca hubo

Un océano de alcohol e insomnio adolescente
candente infierno de sabanas manchadas
de pesadillas y corazones agitados
poseídos, endemoniados.
Flores perfumadas en frasquito y mañanitas,
sin taxi ni Palermo ni sol ni rutina.
Hace frío y cada vez mas
que en mis oscuras noches no te recuerdo
no te perturbe la idea de mi ausencia
no me extrañes no me resucites,
dejame a la vera de mi río en mi cause mas violento
que detrás de mis pasos entrecierro la puerta entreabierta
y nunca mas te dejo entrar.

viernes, julio 06, 2007

Camino del sur y de vuelta

A lo lejos, escondido entre el campo amarillento de frío invierno y ganado congelado a ciento cuarenta quilómetros por hora, devorando postes de luz, asesinando bichos voladores, rebasando camiones y automóviles que amenazan la integridad física de mis acompañantes, pasando de largo parajes que tal vez hubieran ofrecido felicidad sin pedir nada a cambio pero nunca lo sabremos; vi recuerdos congelados, escuche ecos lejanos, visite sepulcros que ya no guardan nada, saboree manjares cotidianos, encontré algo que creía perdido para siempre.
Se paseaba esquivando baldosas una sombra de pibe en pantalones cortos. Me lo imagine con sus cuadernos debajo del brazo y con una viandita dentro de una bolsita que su madre le había preparado, arrimándose cerca del tren observándolo como a una mujer amada, en silencio y sabiendo que algún día habría de domarlo y que lo llevaría lejos ahí donde lo sencillo su vuelve prescindible, donde el café con leche se convierte en café tres cuartos y periódicos del día y teléfonos celulares que nunca se apagan.
Vi una ausencia irremplazable que aún hoy conserva en mi memoria sus carcajadas descendientes de alemanes rojos que reflejan en su rostro cerveza, vino y festejos sin fin. Entrando despacito en ese living comedor la boca se me enciende de sabores a miel y manteca y dulce de leche con margarina y pan casero, pescando la nata de la leche caliente. Mientras respiro calor y calidez. Pero una lagrima me trae de vuelta, hasta que cruzo la calle y todo esta quieto, es una foto en la que se puede entrar y en la que se puede recorrer cada detalle de esa cocina intacta a la que no le salen canas y goza de una limpieza envidiable que responde a soledades y a costumbres de pulcritud. Solo me acerco a una puerta y una mano de niño la abre silenciosamente por que los grandes están haciendo la siesta. Ahí el tesoro mas grande que se pueda uno imaginar, un tesoro de piratas lleno de monedas de chocolate, perlas de caramelo, cajones que esconden en su interior misterios de azúcar y frascos llenos de fantasías de colores sabor a frutas; hasta que un señor con anteojos culo de botella en camiseta musculosa y bigotes mostachole nos descubre y nos saca rezongando y nos castiga entregándonos algunas perlitas de caramelo y sonríe finalmente.
Cuando busco entre mis manos las veo grandes, serias, un poco lastimadas pero lo peor de todo es que están vacías y miro otra vez para descubrir asombrado que la cámara del tesoro fue saqueada y solo quedaban en ella algunos trastos viejos y oxidados, pero el olor… ¡hay ese olor!, como a humedad pero de caja de zapatos, un poco como a cuero y al mismo tiempo a aire fresco de mañana. Es el mismo, talvez el único testigo de mis recuerdos.
Más antes que después se abrió la neblina ante las portadoras de la nueva luz, Ludmila y Lucila. Ellas que no cargan con los rencores del mundo ni con los enojos ni los dolores pueden abrirse camino en un nuevo mundo que aunque se disfrace para engañarnos fracasa en su intento. Por que todo ha cambiado, tal vez lentamente pero inevitablemente.
En el silencio oportuno de los espacios decorados tristemente una cama vacía se ríe de la contradicción. Una ducha caliente a tiempo, un despertar prematuro de los sueños que se olvidan apenas abrimos los ojos. Compartir es vivir, es por eso que dejo que compartan conmigo encuentros y desencuentros. Y como buen espectador respetuoso dejo que las cosas sucedan ininterrumpidas cada vez con más comida y más vino a ver si espantamos a las sombras, a los ecos, a las distancias y al tiempo.
Volver no siempre es retornar. Pero otra vez a los caminos, otra vez a la velocidad, a las vacas y a los pájaros, porque como perros de pueblo todos nos fuimos de casa para volver a casa, tal vez de ida o tal vez de vuelta.

jueves, marzo 22, 2007

Edificios en el alma

Si viajo lejos, al lugar donde no hay más ruido, donde la noche es tan amable que uno no quisiera que se termine y el día es templado y claro y siempre tiene ganas de unos mates. Dejo que mi espíritu-si acaso sigue ahí- se valla lejos, que me abandone, que no me necesite. Cruzo una calle y no me agarro de la mano de nadie, entonces debe ser que a nadie necesito ¿Algún día uno se deja de sentir vulnerable de verdad? Alejarse del nacimiento es acercarse a la muerte y mientras tanto vivir para pasar el tiempo.
Salas de espera repletas de revistas viejas y húmedas, manoseadas, arrugadas; y los ecos insistentes haciéndole frente a la sordera y al piano que desafina el Do en la primera octava. Derribadas las puertas de madera talladas que invitaban a un pasillo largo y frío hasta otra puerta un poco más humilde pero digna de abrirse y cerrarse sin miedo a oxido en sus herrajes y bisagras. Una dulce alfombra orgullosa de su labor de limpiarte los pies. Y los malvones, los gatos, los discos y las fotos en sepia de años perdidos en esperanzas y señores con bigote mostacho, cara recia de inmigrante aliviado del hambre. Y colgar el sombrero que oculta la calva brillante de gomina puesta ahí por piedad mas que por necesidad-no hay nada mas deprimente que un objeto obsoleto-
Por eso cuando vuelve mi espíritu y mira las moles de cemento erguidas hasta el cielo irrespetuosas, entiendo que todos somos lo mismo en nuestro ciclo, y una vez que lo cumplimos y dejamos el terreno libre para que lo demuelan, nada se puede hacer.

viernes, marzo 16, 2007

Tango

Miré de cerca una grieta en la pared.
De tanto buscarte amor perdí mi fe y nunca te encontré.
Sabes bien y mejor que yo,
que doblando en esa esquina esta la muerte pidiendo una vuelta más de vino,
paga ella y cobran al final.
Suenan ,eso sí, los acordes de un tango entre penumbras,
siempre atrapado en ese pasado rencoroso y solitario que no lo suelta,
que solo a veces lo deja ser valsecito y
otras triste melodía de violines y fuelles fantasmagóricos
que recuerdan a Buenos Aires como una metrópoli perdida camino del infierno,
asociada con ángeles caprichosos y rebeldes.
Y dios ya no la mira, ¡pero cuanto la extraña!
Bailemos a ver como es que nos va.
Cantemos que siempre hay tiempo para desafinar, pero felices.
¿Qué sombra nueva nos encontrara intentando escapar?
Ya se que no podes ver mas mis manos vacías,
pero es lo que tengo y todo te lo ofrezco.
¡Hay de ti y tus noches mareadas!
¡Hay de tus poemas inconclusos y tus besos adictivos!
En tu silla, ahora solitaria e inútil, me siento a escribirte.
Y después que cada baldosa me indique el camino de regreso,
y con cada estrella brindar por los deseos que no se cumplen,
por tus brazos calmos y tus ojos dormidos en un hilo de humo.
La vergüenza me la quíto y la camisa se va sola,
uno a uno los peldaños de los sueños los trepo
vencido y encorvado
buscando en la incomodidad de una colcha que no abriga ni decora;
y ese espejo jubilado de su afán de verte hermosa entre mis brazos
como troncos duros, vegetales e inanimados,
todo eso me acompaña por piedad y mustia dulzura casi infantil,
inocente, perdida y congelada.
Lento y horizontal, ahora es el techo quien me sostiene
y yo se lo permito.

jueves, marzo 15, 2007

DO RE MI

Solo sombras. Una proyección incompleta y tímida. Entre todo el desorden, la organización de estar correctamente desordenado sin lugar a reproches, sin que esta soledad no sea más que la misma de siempre. Con el insomnio a cuestas y la nueva costumbre de mojarme los ojos con sal suspirando entre sonrisas irónicas y batallas perdidas hace tiempo. Con mis medias al revés y los cuchillos afilados y en contramano. Ahora que estoy lejos del mar y la calma esta alterada. Y esos vasos vacíos y esos besos perdidos, bailando el tango en una baldosa rompiendo promesas antes de prometer no romperlas, llámalo mentir si se te antoja. Pero enteramente y eternamente feliz como el payaso, como su maquillaje, como su vestimenta. Una nueva forma de verte al espejo y de bañarte, porque las heridas arden antes de curarse por completo, y sopla y sopla sin esperanza. Do, re, mi, fa, sol, la, si.

domingo, febrero 25, 2007

Punto y

Un entrono tan poco inspirador y un veneno conocido durante un tiempo muy pequeño, casi diminuto e incontable- como el presente- después un ruido que se despoja de sí mismo como si fuera su peor enemigo.
Un punto y aparte.
Entre estrofa y estrofa, la libertad de inyectar letra a letra las bondades literarias que nos acercan; en prosa o en eternidades.
No me sueltan la mano y cruzo solo la calle ahora. En los ojos ajenos encuentro los míos que me evitan pero me reconocen. Alguien me saluda cordialmente y no hay tiempo para responderle.
Se hace de día tan pronto. Se pasa la vida tan pronto.
¿Acaso nos queda siempre ese sabor a saliva seca en la boca? Con agua y vino y labios conozco la manera para no tener sed ni recuerdos ni culpas ni cargas demasiado pesadas.
En la oscuridad no puedo leer, solo escribir o recitar.
Tu cuerpo completo como si lo viera, y el mío tan distinto, tan tuyo.

Vamos a dar una vuelta por ahí a ver que es lo que hoy no va a pasar. Distraernos un poco. Saciarnos un poco.
Bailemos una canción lenta como antes, apretados, agarrados, excitados y distantes, inocentes.
Asesíname. No dejes ni una gota de sangre. Te la entrego, igualmente ya no es mía. ¿No ves que me desangro? Mejor, más para vos.
Entre comillas te digo que no hay nada entre comillas. Destierro y soledad, finalmente el encuentro de la búsqueda constante entre los que estamos por aquí en este plano. Y los que están en otro que se jodan.
Punto y final.

miércoles, febrero 07, 2007

Gin Tonic con Beefeter

En cuanto pueda desarmar las cadenas que me atan a una ciudad que se derrumba prometo volver. Mientras tanto cierro los ojos y lentamente empiezo a respirar el aire que vive en los horizontes infinitos llenos de sal y agua que danza con las rocas y la arena, llendo y viniendo como augurando mi destino. Y veo entonces una sombra que me queda bien. La veo mirar lo que yo ya no puedo con una mueca casi burlona o feliz.
Después de todo es parte de mí. Soy yo.
Y camino calle abajo rutinario y perfumado, saludo como saludan todos, me se perfectamente los protocolos aplicados. Una cara conocida, después otra y otra, finalmente son todas conocidas y la mía en el espejo también. Se huele y se saborea la noche como un manjar que se acompaña con los mejores brebajes y las mejores compañías. No estoy solo, porque todos lo estamos, nadando entre cigarrillos en la terraza y palabras en el aire dirigidas a quien las quiera escuchar; o talvez demasiado ensordecidos por la música obstinada en ser la misma noche tras noche. Me sonrío una y otra vez. Ahora me hacen reír mucho y les devuelvo la gentileza con la mejor de mis audacias y la más delicada de mis torpezas. Me vuelvo un caballero cediendo mi asiento aunque en realidad ya quería ponerme de pie- no me gusta admirarte desde abajo-.
Gin tonic con Beefeter, lima y unas gotas de angostura.
Y como siempre el vaso lleno, caprichoso en mantenerse así pese a mis esfuerzos, llendo y viniendo de la barra a mis labios que ya están pidiendo un beso. Es por eso que busco en alguna mirada otra que busque la mía, y si no la encuentro vuelvo a entumecer los nervios de mi boca con un sorbo amargo de esperanza en las rocas. Y me enamoro tantas veces que no hago a tiempo a sufrir porque no responden con idéntico amor, solo un rato con amores pasajeros que suelen abrir las jaulas que liberan a las “aves de paso, como pañuelos cura fracasos”*. “Nos vemos en Buenos Aires” para algunos. “Nos vemos el año que viene” para otros, y la promesa siempre se quiebra.
Abro los ojos y me caigo en el sillón y en el teclado. Y el espacio de mi casa lleno de cosas y de mí. Vuelvo a sentir el olor a ciudad a autos y a gases nocivos, a un río lejano y orgulloso, a cerveza caliente, a Tom Waits. Con vecinos desconocidos e incómodos encuentros en el ascensor que duran mas de tres pisos; devuelta al bar a disfrazarme de payaso y bailar al gusto de los demás con mi ejercito de camareras, cafeteros, encargados, locos de turno y madrugadas que lloran ecos de adoquines y siglos de repetida fatiga. Y pienso que mientras tanto por allí todo continúa como congelado en el tiempo y que me espera, la amenaza de un fantasma que poco se muestra pero mucho se conoce y el alivio de saber que mañana voy a volver aunque no vuelva.
Dedicado a :
Nacho, Jimy, Tuto, Rob, Martin, Federico, Valeri, Malena, Ana, Cariné, Carina, Pamela, Natalia, Melu, Lala, Gabriela, Romina, Mercela, Alejandro, al "loco de los barcos" Mariano, Mariana, Leila, Sofi, Moby Dick, Herman Melville... y los que me olvido de mencionar lo siento, mi memoria se deteriora día a día, copa a copa. Gracias a todos.
* Aves de Paso-Joaquin Sabina-

martes, enero 30, 2007

Puede pasar

¿Por qué estará sola? Nos separa solo un metro y la falta de conocimiento. La veo mientras escribo y el dueño del bar que es mi amigo me guiña y me sonríe dándome ánimos para que me acerque a ella. Es rubia de ojos marrones, muy flaca y alta, esta vestida con una remerita negra apenas escotada que no se avergüenza de sus medidas, pantalón de jean y se cruza de piernas. Parece que esta esperando a alguien. Me resulta de lo más atractiva, especialmente su forma de mirar lejos. La situación debe ser incomoda para ella porque sabe bien que la estoy mirando y a esta altura debe sospechar que estoy escribiendo algo pertinente a su persona. Es raro para mí porque hace ya varios días que salgo por las noches solo y no me resultó un problema acercarme a la gente y menos a una mujer que me gusta, sin embargo esto es totalmente diferente. Se siente como cuando uno ve una mujer hermosa en el subte o en el colectivo y aunque uno sabe bien que no hay nada malo en acercarse a hablarle, una energía inexplicable te detiene y no te deja avanzar hasta que alguno de los dos llega a su parada o a su estación y cada uno se va por su lado llevándose un sabor amargo en la boca que sabe al triunfo del fracaso y a sueños interrumpidos por golpes de martillo.
Ahora se puso de pie, esta pagando algo que no se que es, porque nunca se lo llevaron a la mesa, esta inquieta. Se vuelve a sentar, suspira. En su mano derecha lleva un celular que manipula como si fuese un llavero, y un anillo en el dedo anular que no parece ser de compromiso. No llego a sentir su perfume pero me imagino que es suave y solo se le siente si uno pudiera besarla en el cuello, talvez jazmines. Ahora se lleva el celular a la mano izquierda escondiéndolo en la entrepierna volviéndola mas sensual que nunca y la derecha la usa para apoyar su cabeza y descansarla. Descubro que además tiene otro anillo en el dedo índice, éste es mucho mas lindo que el otro pero no me importa.
Parece haber tenido una discusión con alguien, en su rostro no asoma ni un detalle de felicidad, es pura impaciencia, incomodidad. Es como si quisiera irse de allí rápidamente y desaparecer de mi vista. Toma valor y me mira a los ojos. Ahora el que esta incomodo soy yo, en vez de sonreír pienso que ahora es ella la que esta escribiendo sobre mi en su mente y me escuadriña y se involucra en mi vida por unos segundos. Tomo valor y le devuelvo la mirada pero ya es tarde, la distrajo el paso de una camarera.
Estoy dispuesto a decir algo, lo que sea que me venga a la cabeza o al alma. Canta alguien en el fondo-“los caminos de la vida”-, sigo el ritmo de la canción con los dedos cuando dejo de escribir, ella me mira y me siento un idiota. Esta más inquieta que nunca. Estoy seguro que esta esperando. Quién sea que fuere esta llegando tarde y eso la pone más hermosa pero muy molesta. Cambia de posición, se reclina un poco a la derecha cambiando sus piernas siempre cruzadas y luego se modifica en espejo a su pose original pero del otro lado. Repite esto unas cuantas veces. Voy a decirle algo apenas se aleje la camarera que le esta avisando no se que cosa. Se para, se acerca al mostrador y le entregan un paquete cerrado. Se va con el paquete y en su rostro se dibuja una mueca de alivio.
Me pido otra cerveza y le comento a mi amigo: -“ che, no sabia que tenias comida para llevar”-

jueves, enero 18, 2007

Resacas de soledad

Las paredes del lugar tan sofocante que han sido testigos mudos siempre durante muchas noches de muchos años, que me encontraron solo y también acompañado, y que a veces fantaseo que escuchan lo que pienso y hasta se ríen disimuladamente. Y entonces pido otra cerveza para brindarle al óseo y exorcizar demonios antiguos mientras que alrededor la gente, que es siempre la misma con otra cara, sigue en su hipnótica danza más ebria que sincronizada hundiéndose cada vez mas profundo en el narcótico grito ensordecedor de los parlantes. Entre pequeñas risas y espasmos y empujones y pedir disculpas a quien no se las merece, me doy cuenta que el barman saluda a todos por igual, con la misma falsedad profesional que no da lugar a reproches; y cuando sospecha que lo descubrí me obsequia amablemente otra vuelta alcoholizante para ver si la sobriedad se deja seducir por las mentiras que me trago todos los años y me regala un poco de valor para hablarle a la rubia que se ofrece en la otra punta del local, que si no me apuro se la lleva otro idiota, y yo nunca me apuro. Así que devuelta en la soledad que me acompaña doy una vuelta a ver si encuentro a mi amigo El Toro aferrado a su vaso de vidrio alto como si fuera lo único que lo sostiene a este mundo y me sonríe al ver que mi botella no me alcanza para mantener el equilibrio y mientras me ataja y se apiada de mi alma acariciándola un poco con su compañía; o al Negro que me avisa que se va a dormir excusándose porque su cansancio es mas agudo que su borrachera y su cuerpo esta prendido fuego porque no escucho mi consejo de no exponerse demasiado al sol y después de intercambiar amablemente algún insulto y las llaves de la puerta principal se va escoltado por Diego que esa tarde la había compartido con las rocas en la orilla del mar. Pero nada de eso pasa porque esta vuelta no esta ninguno de ellos, y por mas vueltas que dé no aparecen y no van a aparecer porque no han venido. Vuelvo al sostenerme de la barra esta vez vencido y pido que me cobren, lo que sobra es de propina y entonces me dan a cambio de la gentileza otra cerveza que me juro es la ultima.
El camino a casa es en sig-sag esquivando baldosas sanas y no me pierdo por nada del mundo el cielo que esta mas despejado que mi cabeza que se llevo de premio un zumbido y un dolor agonizante que no calma ninguna siesta ni analgésico. Luego los diez pisos en ascensor y ahí parece que el infierno es hacia arriba y lo llevo conmigo; apenas entro la búsqueda torpe de comida fría en la heladera y agua como si fuera la fuente de la vida eterna. Por ultimo el pasillo, el baño y la cama que no se queda quieta.
DEDICADO A LOS TRES QUE NOMBRE

sábado, enero 06, 2007

Mano de Obra


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viernes, diciembre 29, 2006

Se va, se va...se fue.


Sin temor a las recapitulaciones
Sin respiración entrecortada
Sin que se me agite el alma
Sin que me falte nada

Pasó otro año más y cada vez me resultan más gratuitos, como si no lo mereciera. Dejar atrás las cosas ya no me resulta un concepto valido para graficar el paso del tiempo porque creo como dije alguna vez que el tiempo no pasa, siempre es el mismo. Hoy es el mismo día que ayer y mañana. Las mismas tormentas, los mismos días de sol, las mismas frases, la misma gente que cambia de cara y de nombre siempre, y los que se van si avisar y los que se quedan y no son bienvenidos.
En todas las esquina escucho a la gente decir que este año se les paso rápido y me resulta imposible contradecirlos porque tiene razón, y sin embargo si uno se tomara el tiempo de verificar y de archivar el tiempo y medirlo en sucesos y no en minutos y segundos talvez en ese caso para mi éste año que paso fue uno de los mas largos que me toco vivir hasta ahora.

Salud amigos y enemigos íntimos de siempre.
Salud familia.
Salud imagen burlona del espejo.
Salud.

martes, diciembre 26, 2006

Pequeña de tres estrofas

Detrás de la imágenes aquéllas que suspiran al verte
Una foto que reconcilia mil pesares de la luna
Tan solo pude ser yo quien no supo quererte
Un beso que no me diste, una canción, toda mi fortuna.

De más están las costas que nos alejan
De mas los mares que nos fecunden
¿Quién es el sabio que te aconseja?
Ahora que nos encuentran y nos confunden

Poeta en mis últimos ocasos de esta vida
Visión de un futuro incierto aquel que nos agobia
De no ser yo el que te acompañe en esta huida
Te deseo suerte y digo adiós querida mía.

lunes, diciembre 18, 2006

E! Sabina

Destaco por sobre todas las cosas la hermosísima concurrencia femenina que aunque poco tenían de “Sabineras” le pusieron mucha onda a la situación que apremiaba con un sofocante calor y una amenazante tormenta en el horizonte que finalmente cansada de advertir se despacho con toda su furia sobre una ciudad que no soporta temporales semejantes al del sábado pasado. Tampoco lo toleró el empobrecido y falto de imaginación escenario que albergaba a Don Joaquín Sabina-nunca mejor dicho “Don”- que por mas esfuerzo y empeño que ponía poco podía hacer para que no se note la falta de voz y de cuerpo que requiere cualquier artista para animarse a presentarse ante treinta mil personas que pagaron una entrada, por cierto no muy económica. Y mientras el escenario se desangraba, el publico presente (real y casi único protagonista del espectáculo) hacia de cuenta que nunca había escuchado el repertorio de canciones conocidas y repetidas, y que nunca lo había visto a Sabina vestido de traje gris y sombrero bombín y que sus músicos llevaban puesta la misma ropa que usarían en cualquier ensayo y que la escenografía nunca llego a destino igual que la iluminación y que los chistes demagogos seria repetidos seguramente con exactitud al otro día.
Todo eso sucedía mientras la cruz roja repartía o mejor dicho arrojaba a los ahogados espectadores vasitos de plástico llenos de agua del tamaño de una cafecito como un anticipo irónico de lo que después acontecería y que gracias a ello nunca en mi vida me voy a olvidar de éste show, mas por la tormenta y por la aventura en que devino que por otra cosa.
-“ me dicen que es peligroso para algunos músicos continuar con el show, vamos a ver que sucede”- fue lo ultimo que escuche salir de la voz del Andaluz al cual yo no miraba porque me estaba llendo hacia la puerta; y ahora pienso que ese hubiese sido un sabio consejo a seguir si se lo hubiesen dicho antes de que empiece el show, porque no hay nada peor para un fanático ver a su arista favorito caer presa de los mounstros contra los que él mismo alguna vez lucho.

martes, diciembre 05, 2006

Esta forma tan poco mía de ser yo,Tiene solo este párrafo y le falta una canción

lunes, diciembre 04, 2006

Yo Canibal

No se entiende el menú pero la salsa abunda.Soy un gourmet que huele eternamente mal.Viejas compotas que no dan respiroAl caníbal que hay en mí,Que no es bien recibido en un banquete así.
Se amasan las fortunas, se cargan los bolsillos.De presa seca, de oro falso, de vermouth.Me acaban el cerebro a mordiscosBebiendo el jugo de mi corazónY me cuentan cuentos al ir a dormir.
Un cordero de mi estilo.Un caníbal de mi estilo.
Voy al coliseo a prenderme fuego.Mi racha de novato nunca cambiará.Por favor que el adiós no se alargue.Me cansé de tanto esperar.Cuando el fuego crezca quiero estar allí.
PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA
LOBO SUELTO CORDERO ATADO

jueves, octubre 26, 2006

El dia de la Paloma (Parte I)

La premisa aparentemente surge de doña Juanita, una paloma que se posaba sobre el busto del Polaco Goyeneche en la plaza que esta frente a ATC. Tanto tiempo tenía para pensar posada ahí que se le ocurrió entre cagada y cagada que era tiempo de reivindicar los tiempos de la paloma.
Aquellos tiempos de oro en los cuales las palomas eran las dueñas del cielo y de la tierra, cunado controlaban todo el equilibrio; encargue de la Madre Naturaleza al comienzo de los comienzos, luego de que los depresivos dinosaurios hubiesen decidido suicidarse en maza con la famosa coordinación de bailar todos al mismo tiempo en todos los rincones del mundo creando una espesa nube de polvo que todo lo cubrió y para cuando ésta se disipo luego de que los vientos del sur unieran sus fuerzas con los del norte, desaparecieran sin dejar demasiado rastro-solo algunos huesos para despistar a las inteligentes palomas que ya estaban haciendo meritos para tener el control de todo-
¡Que tiempos aquellos en que cada ser vivo del planeta se dirigía con gran pompa y respeto hacia las palomas para pedir permiso antes de hacer nada nuevo! Y ellas utilizaban su inteligencia con justicia y sin abusar de sus atributos frente a la madre naturaleza que todo lo veía y todo lo ve. La mas ancianas todavía cuentan del día en que un león se acerco a la reina de las palomas que tenia su reino en donde geográficamente hoy se encuentra Verona Italia, para solicitar permiso respecto de dejar su melena largo o no, y esta con gran compasión bendijo al felino, entrégole una pluma y luego satisfactoriamente cedió a la solicitada. Los leones todos festejaron la noticia en las sabanas dándose un festín de cacería y sangre al que incluso las mismísimas cebras se acercaron a participar en cuerpo y alma.
Sin embargo siempre hay alguien en todas las sociedades que hace pagar a todos por sus actos, aunque éstos sean por torpeza y no por maldad. Siempre fueron más peligrosos los tontos que lo locos. Y maldito fue él día en que las mas estúpida representante de la raza avícola volando sin rumbo ya cansada se le dio por posarse en un árbol cerca de palacio en donde justo estaba buscando alimento un nuevo animal pocas veces visto por sus cualidades migratorias. Un animal tan estupido que lo único que sabia hacer era fornicar y alimentarse, por cierto también sabia pelear muy bien pues su naturaleza se basaba en la violencia y no en el raciocinio que tan bien administraban los otros animales y entidades que habitaban el planeta.
La abominación se paseaba caminando en dos patas erguido y olfateando cuanta fuente de posible alimento podría ingerir hasta quedar tumbado en el suelo dormido. Hacia tiempo que estaba perdiendo el bello que tapaba sus partes y así se paseaba desnudo y torpe reaccionando con encono incluso con los diminutos mosquitos y moscas que por razones diferentes lo perseguían, unos por lo que había dentro de sus venas y otros por el olor que había fuera de su pestilente cuerpo.
Y ahí mismo se vino a sentar el hombre al cobijo de un sauce que de una de sus ramas- ni siquiera la mas alta- también sostenía delicadamente a la palomita torpe hasta para descansar, que de tan relajada y distraída que estaba se olvido de la regla mas importante que impuso la madre naturaleza a todas ellas sabiendo ésta que así como eran seres de la mas alta inteligencia, por el contrario poco podían hacer para controlar sus esfínteres y la única forma que había para obligarlas a prestar atención respecto de donde lanzaban sus eses, era conjurarlas aun hechizo que imponía a éstas la tarea de nunca jamás defecar sobre ningún ser del reino animal de lo contrario caerían en desgracia, se les quitaría todo poder y se las rebajaría al rango de “ Animal mas entupido de la tierra” y quien reciba el desperdicio intestinal se lo premiaría con el rango de ser el ultimo animal en la cadena alimenticia sin que éste pueda tener enemigos naturales y así con esos beneficios tomar la responsabilidad de dirigir el reino de la Madre Naturaleza.¡ Cuan inoportuno había sido el azar de venir a entregarle al hombre, ese torpe ser, el control del planeta todo!
Y sí, así fue que hasta el día de hoy la paloma la mas audaz de los gerencia dores del reino sigue siendo un bicho inútil y estupido en apariencia, mientras el hombre ha sido el mas devastador, descuidado e irrespetuoso del jardín. Y por eso los sucesos que a continuación relatare que se sucedieron durante el día 1 de Enero del año 2000.

martes, octubre 24, 2006

Fotos


Imágenes congeladas que para el espectador desprevenido no significan nada. Antes eran papeles extraños casi plastificados que guardaban sonrisas, cumpleaños, casamientos ,fiestas de quince, bautismos, conmemoraciones, entregas de diplomas o familias enteras posando para quedar atrapados en el purgatorio del porta retratos para después pasar al infierno del olvido en un cajón y finalmente a su viaje final en una bolsa plástica a compartir su descanso con su vecinos las yerba mate usada, la cáscara de banana, los potes de dulce de leche vacíos, la caja de pizza vacía y otros.
Hoy son bits y bayts. Realmente otra manifestación del código binario que nos modifica día a día.
Y así dejamos a la informática y a la tecnología la durísima tarea de compilar en pequeños discos compactos los momentos que en su mayoría de veces representan pequeños lapsos de felicidad. ¿Y a donde irán a parar finalmente? Porque todavía las computadoras no se hacen para comprender que ahí como en tantos otros lugarcitos se guardan los cachitos de nuestras vidas, pasando desapercibidas.
Veo fotos y me olvido de la imagen, gana por goleada el recuerdo del momento. Me encanta ver fotos viejas, mías o de mi gente. Porque ahí están finalmente. La prueba grafica de que alguna vez estuvimos aquí, que hicimos algo o que no hicimos nada en absoluto porque nada debíamos hacer. Porque es una buena forma de ver como la vida fue pasando sin avisar, sin pedir permiso y sin que la viéramos llegar. Y no saben como me gustaría tenerlos a todos en una única foto que todo lo diga, porque la fotos dicen mas cosas que el mejor libro del mundo, esa foto especial que tengo en mi cabeza y en mi alma.

jueves, octubre 19, 2006

Noches Perdidas


Últimamente se me dan las noches como a quien no quiere la cosa. Así mismo igual escribo demasiado sobrio esta noche que es otra noche perdida, solo espero que alguien la encuentre, donde la inspiración me invite a una copa más y tal vez yo la rechace.
Sigo con las mismas faltas de ortografía porque siempre olvido el acento si digo que te amo. Porque a fin de cuentas solo se odiarte como a los espejos y a las fotos premeditadas y posadas. Y mis ojos llenan las miradas y dicen que es fuerte mi mirada, tal vez lo único que tenga fuerte.
Mientras tanto al teléfono no se decir otra cosa que estoy bien y que todo esta en orden. Si fuese una película y la dirigiera yo en ese preciso momento alejaría la cámara para dejar ver una habitación llena de vidrios rotos, ropa sucia en el piso, la televisión encendida y sin volumen, botellas de vino vacías con velas usadas pegadas al pico, la cama deshecha, papeles escritos esparcidos sobre una mesa ratona negra, sobres sin abrir a los pies de la puerta de entrada y de salida, vajilla sucia desde hace días mientras que se escucha de fondo una voz ronca y mal tratada que canta consejos que nadie pidió y cuenta historias que me hubiesen gustado vivir y otras que tal vez viví.
Porque esta noche es una noche perdida… “que se baila al filo de la madrugada”.

jueves, octubre 12, 2006

Una Pitada

¿Cuánto más de noche se puede hacer?
En algún momento inevitablemente tiene que amanecer y ella tendrá que volver a esconderse, a sacarse los aros de la nariz, a peinarse para que no se note que tiene la nuca rapada, a despintarse los labios, a no dejar rastro de delineador, a arrancarse ese vestido largo y negro. Guardando lentamente, para no despertar a nadie en casa de papá sin mamá, los siete anillos y las siete pulseras dentro del cajón de su mesa de luz en su cuarto que todavía conserva como una burla el empapelado de Garfield.
Se mira las uñas negras apenas un poco saltadas, y las viejas marcas en las dos muñecas con un gesto de nostalgia como si extrañara la sensación de haber sido aunque sea por un rato la única que controló su vida. Y se acuesta desnuda en la pequeña cama de madera entre las sabanas perfectamente acomodadas; patea y se revuelca un poco para poder sentirse cómoda, y cuando al fin se detiene ve entre la penumbra del cuarto la otra cama vacía hace ya un par de años cuando su hermana después de pelarse con papá se fue y no volvió. Pero no la extraña, Internet puede arrancar las distancias mejor que cualquier ansiolítico o antidepresivo, -lastima que no se comunica con los muertos- pensaba algunas veces. Y así cuando la última lágrima bosteza en su mejilla se duerme profundamente sin pensar en nada más.
Pero todavía nada de eso sucede y siente como una mano le acaricia suavemente la espalda dibujando con un dedo el contorno de su tatuaje en su omoplato izquierdo. Y después la respiración en su oreja seguido de un escalofrío que comienza en la punta de los dedos del pie y recorre sin restricciones todo su cuerpo.-te amo- un susurro se cuela entre sus pensamientos y la televisión encendida. Y las lagrimas otra vez presentes pero esta vez para llenar de sal los besos y arrastrar consigo el rimel volviéndola más sexy. No le alcanzan los brazos ni a ella ni a el. Sus cuerpos los dominan. Saben como morder sin dañarse, lo que no saben es como amarse sin dañarse pero eso no les importa ahora. Agitados se entregan al cielo camino del infierno y de vuelta a la tierra.
La televisión ahora esta apagada y ninguno recuerda quien la apago. Entre la oscuridad más oscura de la que nunca habían visto un chispazo y luego una pequeña llama, después una braza roja y naranja. Ve su rostro apenas con la luz que se enciende en cada pitada.-yo también te amo- la pequeña braza se acerca hacia ella. Una pitada y después otra un poco más larga. Se le cierran los ojos. Ya no se ve nada y apenas se escuchan gemidos que vienen de otra habitación. La despierta el ardor e sus dedos, apenas grita y nota las luces del cuarto encendidas. Ya es hora de irse. Siempre supo que la noche no dura para siempre así que no permitió que la resignación le quitase el perfume a sudor, el sabor a marihuana y besos, la somnolencia y esa felicidad inmortal.